Archive for 26/04/07

Pon un médico en tu vida

26 abril, 2007

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O mejor, pon dos. Que es más divertido. A poder ser que te recomienden tratamientos diametralmente opuestos y que ambos coincidan en una sola cosa: si sigues el consejo del otro cabe la posibilidad de que nunca exista un katanguito. ¿A que mola?

Huertos Chic

26 abril, 2007

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Hace tiempo escuché en la radio cómo comentaban asombrados el hecho de que en las escuelas, cuando los profesores les pedían a los niños que dibujaran un gallo, muchos de estos, en lugar de dibujar al animal con sus plumas y su cresta encaramado en una valla, lo que hacían era garabatear un pollo horneado en una bandeja con esas cositas que les ponen en las patas para que no goteen y que no sé cómo se llaman.

El martes pasado, en La Ventana hablaron de la última tendencia: los huertos urbanos. En pocos metros cuadros puedes cultivar tus propios tomates, lo cual me parece estupendo porque hoy en día es la única manera existente de saber realmente qué es lo que estás ingiriendo. Pero ése no es el tema que quiero destacar. Lo que me llamó la atención fue que una de las contertulias, la omnipresente Judit Mascó, en un momento determinado de la sección, dijera como si fuera la cosa más natural del mundo que se había llevado un desengaño con las lechugas porque cuando las arrancas, ¡ya no salen más! Que ella quería plantas que perduraran más allá de su fruto.

Resumiendo, que no tenía ni idea de lo que es una lechuga. Y por extensión deduzco que tampoco tendrá certeza de si las patatas cuelgan de las ramas o hay un olivo específico para las aceitunas rajadas.

Imagino que no es un problema personal suyo, pero teniendo en cuenta la edad que tiene, me sorprende ese desconocimiento. Cuando vienes a mi pueblo por la antiglamurosa carretera de las basuras, todavía puedes ver huertos con pimientos y coliflores plantados, condenados a desaparecer porque ese suelo vale una fortuna, está claro, pero quiero decir que es algo con lo que aún hoy se puede convivir sólo a 15 km de Barcelona.

No sé, a lo mejor resulta que al final voy a tener que considerarme una privilegiada porque a mi padre, criado en el campo entre olivos y mulas, le diera por plantar patatas y tomates en la parte de la casa que después ocupó la piscina o porque desde pequeñas nos dijera cuál era el nombre de cada pájaro que veíamos.

Creo que, en general, deberíamos preocuparnos menos por lo que se llevará este verano o los móviles de súper mega última generación y prestar más atención a todo lo que nos rodea de forma natural antes de que sea demasiado tarde. Suponiendo que sea aún posible.