Archive for 27 junio 2007

Biorritmo climático

27 junio, 2007

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Hablábamos ayer del tiempo con Theyedropper y GOLDRIKCH, de lo fatigoso que se hace concluir la jornada laboral sabiendo que fuera, en la calle, ya es verano. Y es que no es lo mismo salir de trabajar a las 7 de la tarde de un mes de enero cuando ya hace rato que ha anochecido y el frío arrecia, que a las 7 de los días en los que el mercurio se derrite hasta superar los 30ºC y el sol pasa de unos vespertinos Lunnis.

Aquí la menda, tenía muy asimilada la sanísima costumbre del horario de verano, herencia de mi primer trabajo, pero, cosas de los clientes y la entrega abnegada a estos de los socios que me han tocado en suerte, hace años fue desterrada. Lástima.

No obstante, lo que sí estoy intentando desde hace unas semanas es salir disparada del despacho justo en el momento en el que el reloj marca las 19:00 h. Llegar a casa, ponerme cómoda mientras Grissom (el gato) me persigue por toda la casa y preparar el escenario de la partida. El tabaco, un cenicero, un par de Coca-colas y un tablero, pero no cualquiera, hay juegos que no está permitido nombrar según decreto no de ley de A. En realidad, la única condición que pone es que pueda ganar de vez en cuando y lo entiendo. Es difícil encontrar motivación en la derrota.

Así pues, jugamos en la terraza hasta que echo de menos mi Autan, señal inequívoca de dos cosas: 1) ya no hay luz y 2) alguna serie está a punto de empezar.

De momento, quedamos empatados en la jornada del Scattergories, gano de 1 en el Scrabble y ayer me ganó de rasquis al Trivial.

Hoy son casi las 21:00 y sigo aquí, en la oficina, así que no podrá ser, pero tampoco importa demasiado. Lleva todo el día amenazando lluvia.

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Atascos que no existen

25 junio, 2007

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N. y A. salieron de Coma-Ruga sobre las 20:00 h. de ayer. Nos llamaron para decirnos que pillaron atasco.

J. y S. nos dejaron a las 21:00 h. Confirmaron el atasco.

Nosotros acabamos de recoger y mi madre nos llamó para decirnos que había estado mirando por internet y que p’alante sin miedo, todo despejado. Tampoco le di más vueltas. No me paré a examinar detenidamente el binomio mimadre/internet ni tampoco se me pasó por la cabeza que pudiera tratarse de un atasco fantasma, de esos que sólo ven los que tienen la fe suficiente. Pensé que lo mismo no puedes moverte que de repente vas solo por la carretera, a veces pasa. Eran las diez, todo limpio como los chorros del oro, sin comida en la nevera, estábamos cansados, con ganas de llegar a casa…

Tardamos dos horas en hacer el mismo recorrido que de ida hicimos en media. El Guepard se partía la caja.

Menos mal que nos lo tomamos con paciencia e improvisamos, bueno, improvisé, un concierto para amenizar. Menos mal que hay 53 km. y no 106, porque sino hoy estaría afónica. Pero sobre todo, menos mal que de todos los que al rebasarnos miraron extrañados, ninguno me conocía.

De solsticios y petardos

22 junio, 2007

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Flashcards

Ya está aquí, ya llegó. Justo un año después, vuelve a presentársenos la ocasión de empezar de cero frente a una hoguera mientras hacemos el pino con la mano derecha y cruzamos los dedos del pie izquierdo, de hechizar al enamorado que se nos resiste enterrando cintas rosas de lana de cabra virgen vietnamita en la arena, de echarle mal de ojo al jefe quemando su nombre escrito con sangre de lagarto bizco en un papel o sencillamente de pillar la cogorza padre y acabar escribiendo con los muñones porque los petardos los carga el Diablo y esa noche, dicen, sale a pasear.

Hace años, cada víspera, discutía con mi padre porque se empeñaba en no dejarme salir aduciendo que era una noche muy peligrosa y que las discotecas iban a seguir abiertas la semana siguiente (y más baratas, le faltó añadir). Yo pataleaba primero y lloraba después, desesperada, cuando me percataba de que, un año más, todos mis esfuerzos por convencerle de lo contrario caían en saco roto.

Ahora que puedo, y después de ver cumplido mi deseo por varias veces de ver amanecer en la playa, aunque fuera con mirada vodkiana, no me hace ninguna gracia. Es una de esas noches que odio porque tienes que pasártelo bien por narices y lo cierto es que la fecha no supone ningún tipo de garantía. Además no soporto los petardos, me asustan y me ponen de mala leche. Así que, como empieza a ser tradición, pongo tierra de por medio y me largo a la casa que tienen mis padres a 100 m de la playa en Coma-ruga, paraíso de la tercera edad, que quieras o no, no están tanto por la labor del petardeo.

Si a alguien le apetece pasar la velada con una partida al Party&Co. o unas cuantas manos al hijoputa con desplume incluido, aderezadas con una copa de cava (o dos) y un trozo de coca de llardons (o dos también) que me dé un toque. Feliz Verbena.

Mosquitofobia aguda

20 junio, 2007

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Mi madre me cuenta que siendo yo un moquillo que ni andaba, me llevaron de vacaciones por Andalucía. Hicieron parada en Málaga para visitar unos parientes. En una de las habitaciones improvisaron una cuna y allí me abandonaron a mi suerte. Por la mañana cualquiera hubiera jurado que era la hermana gemela del hombre elefante. Deformada de pies a cabeza por las picaduras de mosquito. Perdón, corríjome: mosquitA, que son ellas las que pican por aquello de que a ellas les toca encargarse del sustento de sus futuros criminales.

Años más tarde, de nuevo en periplo vacacional por Andalucía, aunque esta vez en Huelva, acabamos yendo a Urgencias porque las picaduras, además de lustrosas, se pusieron moradas. “Has desarrollado hipersensibilidad al veneno de los mosquitos. Cuídatelo porque bla bla bla“. Qué bien.

Tiempo después, superada la adolescencia física, que no mental, de hecho todavía estoy en ello, visité a un dermatólogo y, además de recetarme una pomada para despuesdé que todavía uso, me recomendó que me duchara con gel de avena inoloro, que no usara perfume… Pobretico. A mí, que tardo en pulirme un frasco de Jean Paul Gaultier de 100 ml lo que cualquiera en decir ¡Jesús!.

Total, que el Aután se ha convertido en indispensable de junio a septiembre. Allá donde voy me acompaña. Por la noche cambio la crema solar por la barrita y si toca terraza o ventana abierta lo primero que hago es embadurnarme bien. En casa 3/4 de lo mismo. A la que cae el sol, corro al reencuentro de mi repelente. O bueno, no, correr tampoco, porque el spray está encima de la mesita del comedor, en el armario del pasillo hay unas cuantas barras y en la mesilla de noche hay otra para casos de emergencia, porque como también tengo enchufados cacharros de esos eléctricos de Bloom por toda la casa (y funcionan) sólo tengo que recurrir a ella cuando se nos pasa recargar el trasto y algún osado pasa rozándome la oreja a media noche con ese tttssszzzzzzziiiiiiiiiiiiiiiiii tan desquiciante. Y a fe que el pánico que les tengo debe haberse implantado en mi hipotálamo porque Grissom (el gato) puede pasarse toda la noche haciendo el capullo y no me entero, pero ¡ay! si un mosquito sobrevuela mi cabeza a menos de 2 m.

En fin que creía que lo tenía todo controlado hasta que la semana pasada vi en la farmacia ¡parches para ahuyentar al mosquito tigre! “Qué exagerados”, pensé. Pero es que ayer leí que ojito, que cada vez hay más. La Generalitat dice que no debe cundir el pánico, que no transmiten enfermedades, es sólo que pican ¡¡¡reiteradamente y de día!!! Pues menos mal, oiga. Si a todo lo ya explicado en mi caso particular, le añadimos que su hábitat natural es el agua estancada y los neumáticos ¿? y que a 200m de casa hay una riera que pasa justo al lado del antiguo depósito de coches del Ayuntamiento, entenderéis perfectamente el estado actual de paranoia en el que me hallo.

Merengus catalanicus

18 junio, 2007

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Vive entre nosotros. Lleva a sus hijos al mismo colegio que tú, compra la cerveza en el mismo súper que tú, el pan de chapata precocinado en la panadería de la esquina y Paco, el quiosquero, le guarda, como a ti, los fascículos del Helicóptero por radiocontrol que él inspecciona con mimo al llegar a casa, confiado, exactamente igual que tú, en que por allá por el 2089 habrá conseguido reunir todas las piezas. Camino al trabajo se chupa los mismos atascos. Su recibo de la luz es igual que el tuyo y cuando para ti amanece un día de cielo plomizo puedes tener la certeza de que lo mismo le sucede a él. Pero, cuidado. No dejes que todo eso te confunda. Llegado el momento, deja aflorar su verdadero yo, bien compartiendo con el vecindario de una forma totalmente desinteresada y altruista su arsenal pirotécnico, bien paseándose por las calles hasta altas horas de la madrugada aporreando el claxon.

Por cierto, saludos a la familia del precursor de la genial idea del gol average hispanicus de las narices.

Paridad y paridas

12 junio, 2007

Andan nuestros políticos enfrascados en equiparar los derechos de las mujeres a los de los hombres y no seré yo quien diga que no queda mucho por hacer, pero el que crea que el camino a seguir pasa por enumerarnos/enumerarnas absurdamente/absurdamenta por/pora separado/separada, por meternos en los despachos con calzador a base de leyes o recurrir a Decretos no de Ley que persiguen la acuñación de monedas con la cara de Clara Campoamor, por ejemplo, no tiene ni idea de qué va la película.

Ni qué decir tiene las mentes preclaras que se atreven a proponer a Rocío Jurado como opción válida, cosa que puede llegar a entenderse, si tenemos en cuenta que nuestra brillante ministra de incultura, cree que el flamenco es la mayor aportación que España ha hecho al mundo. (Mención aparte merece el recochineíto de presentar en la $GA€ una revista sin ánimo de lucro de nombre Canon para más inri).

Que digo yo, ya puestos a desbarrar, ¿por qué no llevar en el monedero a Yola Berrocal o Belén Esteban? Al fin y al cabo, como mínimo son tan contemporáneas como el Rey, actual cara de la cruz, y representan el mayor valor que nuestra sociedad alaba y/o persigue hoy por hoy: fama en sí misma por el dinero que reporta la venta de miserias en un plató de televisión. Amén de haber saltado a la palestra de la mano de dos de los ámbitos más tradicionalmente arraigados a la historia y la imagen de éste nuestro país de pandereta: la Iglesia y los toros.

Luego querrán que cuando le pongan letra al himno nacional me lleve orgullosa la mano al pecho y cante.

112.600 almas

11 junio, 2007

Y yo fui una de ellas. Con mis quicos, mi botella de agua congelada demostrando que las bolsas isotérmicas de La Sirena funcionan mejor de lo que hubiéramos deseado, mis toneladas de crema ISDIN Protección Ultra y mi gorra amarilla.

Il Dottore estuvo a punto de conseguirlo, pero el pobre acabó la carrera sin pegatinas. La Ducati de Stoner le arrancaba unas cuantas cada vez que pasaban por la recta de meta, ¡nos supo a tan poco ese segundo puesto! Pero, ¡qué carrerón, oiga! ¡Qué carrerón!

Me hizo olvidar por completo a Tamudo. Y para rematar la jornada, Alonso no sólo acaba 7º sino que además ¡padece! ¿Se puede pedir más?

Ah, sí, se me olvidaba. El segundo hombre anuncio oficial del país ganó, cachis, pero no llega a molestarme. Creo que esa carencia de siquiera un ápice de gracia natural ya es suficiente castigo.

Carreras

8 junio, 2007

Siempre igual. Vas toda la semana a ralentí y el viernes a las 12 hasta las tortugas se ponen histéricas. Anuncios, vallas, carteles… ¡hoy o nunca! El teléfono empieza a sonar y ya no para hasta que le sale humo. Y en medio de esa vorágine, a mi padre no se le ocurre otra cosa que ponerse a hacer pruebas con el fax de casa. Hoy. A las 13:00 h.

– “Mándame un fax”
– “¿Has recibido el fax?”
– “Vuélveme a mandar otro”

El hombre de Dios lleva toda la semana en casa lleno de pústulas varicélicas dando la murga con que hay que avisar al servicio técnico y justamente hoy se decide a deshacer el atasco de papel.

Y ahora salgo pitando como alma que lleva el diablo a la pelu (otra vez). ¡No hace ni un mes! Si dieran premios a la velocidad de crecimiento capilar estaría forrada.

Y este finde más. Aunque eso sí, en Montmeló ¡¡¡Forza Rossi!!!

Humor británico

7 junio, 2007

1 año de trabajo y 400.000 libras (unos 600.000€) le ha costado a la agencia Wolff Olins llegar a este “logotipo“, presentado el pasado lunes.

Como no podía ser de otra manera, las críticas no se han hecho esperar. En tiempo récord se ha creado una plataforma, que bajo el nombre de Change the London 2012 ha conseguido reunir ya 55.000 firmas. Por si esto fuera poco, resulta que los responsables han tenido que retirar la animación de promoción de la web oficial y los anuncios de televisión puesto que durante el mismo día de presentación, la sociedad Charity Epilepsy Action registró 12 casos de personas que sufrieron ataques de epilepsia fotosensitiva mientras veían el vídeo.

Por menos Rafael Amargo tuvo que poner pies en Polvorosa.

Travesía La Rioja

6 junio, 2007

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Este fin de semana pasado hemos estado de excursión por la baja y media Rioja de la mano de los chicos del Club Mercedes Off-Road Adventure. Mi padre llevaba tiempo queriendo apuntarse a una escapada de éstas y finalmente hemos podido compaginar fechas (el lunes se celebraba la 2ª Pascua o algo así) y acompañarles.

No las tenía todas conmigo. Tiempo ha, mi padre era mi ídolo de la conducción, pero los años pasan hasta para los héroes y ya no es lo que era. La última experiencia en carretera con él acabó con A. tumbado en el sofá de casa maldiciendo el momento en el que se nos ocurrió subir juntos a Llançà. Por otra parte estaba el tema tabaco ¿aguantaríamos tantas horas sin poder fumar? Si en la habitación del hotel había sensores de humo podíamos darnos por jodidos. Yo sobre todo, que jamás he fumado delante de ellos (a mi edad y con estos años).

Día 1

Así las cosas, la cita era a las 13:00 h. del viernes en Chef Nino (Calahorra).

Mi padre: “Habrá que madrugar o no llegamos. Os pasaremos a buscar a las 6:00 h.”
Mi madre: “Pero muchacho, que tampoco hay tanto, con que salgamos a las 8 ó las 9…”
Mi padre: “¡Que nooooo, joéeeee! Que luego pasa cualquier cosa y… A las 6:30 abajo en vuestra puerta”

A las 11:30 aparcábamos en la calle Grande de Calahorra.

Tampoco nos fue mal del todo. Yo por lo menos pude dormir de camino y aprovechamos para darnos un extra-largo y no deseado paseo hasta la Catedral que estaba cerrada por obras, casi perdernos por las fatigosas cuestas del barrio de la judería (hoy en día territorio gitano). Incluso pasamos por un convento de monjas de clausura.

La de Oficina de Turismo: “Picad al timbre sin miedo. Venden pastas artesanales, miel. Hay una pequeña zona que se puede visitar”
(…)
Nosotros: “Ding-dong, sí, hola, veniamos a visitar…”
La monja de clausura: “Hoy no”

Qué bien.

A las 13:00 h. estábamos en el punto de encuentro. Nos regalaron unas gorras y un GPS de mano (e-Trex Venture) sólo a los novatos, lo cual creó un lógico malestar entre los repetidores. Paralelamente nos hicieron firmar un papelito con el que supongo se eximían de algunas responsabilidades y esperamos resignados hasta las 14:00 h. a que aparecieran los que no habían madrugado. En ese tiempo A. y yo deseamos convertirnos en Carl Lewis para salir por pies y no volver tantas veces como se abrió la puerta para dar paso a un nuevo miembro del grupo. ¿Cómo fuímos tan idiotas de no caer en la cuenta de qué tipo de gente podría acudir a un evento así? Nos colaron una salida del Inserso en 4×4 por la escuadra sin darnos cuenta.

A comer.

Una especie de crema de mariscos con 4 langostinillos empalados, perdiz escabechada con verduras, solomillo demasiado hecho y mil hojas de crema y nata con helado de chocolate blanco. Manzanilla. Típico sitio y menú de boda recalentado. ¿Cómo lo harán para conseguir ese regustillo final idéntico?

Al acabar nos entregaron el rutómetro con las 4 rutas del fin de semana y empezamos con la primera: ruta de orientación. Nos soltaron por un circuito de 56 km. de caminos rurales bordeando Calahorra.

Monitores: “A las 21:00 h. es la cena. Os esperamos en el Hotel con un abogado matrimonialista. Suelen solicitárnoslos al acabar la prueba”.

Y tenían razón. Si hubiera ido sola en el coche con mi padre hubiera querido separarme de él, sin necesidad de estar casados previamente. ¡Hasta que el hombre entendió lo que era el rutómetro y cómo funcionaba! ¡Madre de Dios! Nada más empezar, 7ª casilla de 74:

Nosotros los copilotos (A. y yo): “A la derecha”
Mi padre: “No que el de delante ha girado a la izquierda y ellos saben dónde van (vosotros no, inútiles)”
Nosotros los copilotos: “Ellos no tienen ni idea porque según esto hay que girar a la derecha”
Mi padre: “¡Que noooo! ¡Que es por allí que también va el cámara!”

Efectivamente. Los de delante la cagaron. Dio la vuelta tan rápido como pudo, que en eso de la velocidad sigue siendo un hacha (pfff) y tuvimos la suerte (aunque para él representaba un problema) de perderles a todos de vista. Seguimos lidiando con mi padre el resto de la ruta, prácticamente hasta casi llegar al Parador, que por fin se medio quedó con la copla de que era imprescindible llevar el control del punto kilométrico. Aún así fuímos los primeros en atravesar la línea de meta. Eran las 18:30 h. Algunos llegaron media hora antes de la cena, lo cual nos hizo reafirmarnos en el sentimiento de la feina ben feta. Lástima que no dieran ningún tipo de premio, ni siquiera simbólico. Y fue muy divertido pese a todo.

Croquetas caseras, carpaccio de atún, alcachofas salteadas, bacalao en salsa y panacota con frutas. Poleo menta.

Día 2

A las 9:00 h. teníamos que estar desayunados con el motor en marcha. El buffet estaba bien surtido y ¡el zumo de naranja era natural! Ruta de los dinosaurios. 82 km. atravesando Tierra de Cameros. Ya sin emoción porque íbamos los 16 coches + 5 de la organización en caravana como niños buenos uno detrás de otro. Lo que no impidió que algunos (monitores incluidos) tiraran por donde no era, montando el correspondiente caos.

11:00 h. Coffe break. De la nada, entre el frío y el viento, surgió una mesa que en cuestión de segundos rebosaba de lomo embuchado, salchichón, chorizo, salmón ahumado, pan, patatas, vino, agua, Coca-colas y de postre una caja de cerezas que un señor de Torrelles de Llobregat tuvo a bien llevar de casa para compartir con el resto. Riquísimas.

Parada en uno de los múltiples yacimientos con huellas de dinosaurio de la región. Creo que debía ser el de Munilla. Cogido por los pelos en mi opinión, pero bueno. Sirvió para estirar las piernas (y de qué manera) en cualquier caso.

A las 14:00 h. ya habíamos tomado posesión de La Fábrica de Harinas (Enciso).

Surtido de quesos, chorizo, lomo embuchado, ensalada, jabalí en salsa con setas y una especie de flan de requesón con frutos secos. Poleo menta cagando leches, porque tardaron 1 hora desde que empezaron a servir el primer café hasta que nos tocó el turno y los monitores ya estaban desesperados. La comida no estaba mal, pero el servicio se desbordó.

A las 16:00 h. emprendimos de nuevo camino. Ruta de los puertos. 89 km que nos llevaron por el puerto de La Rasa y el de Peña Hincada hasta el Monasterio de Valvanera. Como construcción no tiene demasiado interés, pero está situado en un enclave precioso. Una pena que nos acordáramos de las baterías de la cámara demasiado tarde. Por supuesto nos tenían preparada otra mesa enorme con más chorizo, lomo, queso, pan, patatas, pastas de té, vino, agua, Coca-colas y bebidas calientes. Por increíble que parezca voló todo.

34 km más hasta la Hostería de San Millán, que forma parte del complejo del Monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla. Bonito porque sí. Llegamos a las 20:00 h, por lo que retrasaron la cena prevista de las 21:00 h a las 22:00 h.

Hojaldre de marisco con gambas y setas, merluza a la marinera y tarta de queso con helado no sé de qué. Buenísimo todo.

Día 3

A las 10:00 todos desayunados en el patio. Después de recoger los chorizos que, por temas de premura, una tendera del pueblo nos acercó personalmente previo encargo por teléfono de una señora del grupo, visitamos el Monasterio y sus copias de las Glosas Emilianenses, que las auténticas están, cómo no, en Madrid. A. y yo ya lo conocíamos y personalmente me parece más auténtico el de arriba, el de Suso, del cual tuvieron que trasladarse los monjes al poco de instalarse por problemas de espacio.

La visita se acaba en el mismo patio que da a la Hostería y ¡oh, sorpresa! nos habían preparado un almuerzo con chorizo, lomo, bollitos, sandwiches de atún, vegetales, pastas de té, Tender’s de Milka, vino, agua, Coca-colas…

Por fin emprendimos la última de las rutas a las 12:00 h., la de la Demanda. 35 km por la sierra que da nombre a la misma, por tramos de Reserva Natural por los que tuvimos el privilegio (no al alcance del mundo mundano, según el guía) de poder pasar. Increíblemente bonito. Agua por todas partes, bosques muy tupidos, hasta llegar a las vistas de los 2.200 m de altura donde “pinchamos“. Menos mal que les pasó a ellos.

A las 14:00 h. con puntualidad británica llegamos a Venta Goyo (Viniegra de Abajo) donde nos dispensaron el último atracón. Pochas, bacalao al pil pil o cordero guisado y un surtido de postres (panacota agria, tarta sosa y neula con crema de café). Gracias a Dios estaba hasta las cejas de comer porque si no, lo hubiera pasado mal. Conste, eso sí, que me ofrecieron prepararme cualquier otra cosa a mi gusto, pero “no, gracias“. Uno de mis compis de comidas se comió mis pochas. ¡Qué saque, la Virgen!

Y con esto y un bizcocho, ¡deseando repetir! Porque aunque he vuelto sin caber en los pantalones, lo del tabaco lo he llevado muy bien y resultó que los “jubilados” eran todos encantadores. Me reí muchísimo con “la peligrosa” mote que recibió desde el minuto cero por parte de los monitores (imaginad si era terremoto la mujer con 71 años que tenía) y que curiosamente fue la primera persona con la que hablamos nada más poner los pies en Chef Nino, ya que llegamos juntos. Eran dos parejas también, novatos, de Barcelona (como la mayoría de aventureros), y compartimos prácticamente la totalidad de las comidas. Majísimos. Además me hacía mucha gracia porque, cosas de la edad, me llamaba Yinet (por Gwyneth Paltrow, que decía que soy igual pero en moreno ¿? No lo comparto, claro, pero como me cae estupendamente y además me parece monísima, yo encantada). En realidad gran parte del tiempo nos sentimos como las mascotas del grupo, éramos “los niños”, todos pendientes de nosotros, de si comíamos o no, de que no pasáramos frío… Encantadores, no se me ocurre otra palabra. También los monitores. Majísimos. Incluso la mujer de Ronda, que cenando en San Millán me dijo, incauta ella, que Esperanza Aguirre era la mejor, muy simpática y que tenía mucho arte.